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En el comentario del 20-feb-2011 veíamos la definición que el NIST realiza para el concepto de CloudComputing, y al día siguiente (el 21-feb-2011) analizábamos los 3 “Modelos (o niveles) de Servicio” (SaaS, Paas, e IaaS) tal como los define el NIST (pues ambas, definición y clasificación, son la más aceptadas en la actualidad).

También el NIST distingue entre 4 “Modelos de Despliegue” (Privado, Comunitario, Público e Híbrido) que introduce una ligera diferencia (el modelo comunitario) sobre el resto de la bibliografía actual al respecto (y que, en mi opinión, es importante considerar en un país como España, donde el cooperativismo tiene buenas raíces):

Nube Pública: La infraestructura de la nube está disponible al público en general (o un subconjunto en función de los criterios de venta del Proveedor). La infraestructura pertenece a la organización que vende sus servicios de Cloud Computing. Para el usuario de estos servicios todos sus costes son operativos (OPEX)

Nube Privada: La infraestructura de la nube pertenece a una única organización, quien la ofrece como servicio a sus propios departamentos. Puede ser gestionada por la organización o por una tercera parte, y puede estar en los locales de la organización o fuera de ellos. Resuelve algunos de los problemas de las Públicas (seguridad, regulación de datos, prestaciones, etc.), pero implica inversiones de capital (CAPEX).

Nube Comunitaria: La infraestructura de la nube es compartida por varias organizaciones y da soporte a una comunidad específica que comparte las mismas preocupaciones (p.e. misión, seguridad, requisitos, consideraciones de normativa legal, etc.). Puede ser gestionada por las organizaciones o una tercera parte, y puede estar locales propios o fuera de ellos. (Nota: como ya se ha comentado, el resto de la bibliografía actual no suele presentar esta categoría que queda incluida en la de “Cloud Privada”).

Nube Híbrida: La infraestructura de la nube está compuesta por dos o más tipos de nubes (privada, pública o comunitaria) que mantienen su propia identidad pero que son unidas por una tecnología propietaria o estándar para permitir la portabilidad de datos y aplicaciones.

Si recogemos en una sola figura los tres modelos de servicios (niveles) dentro del Cloud, los cuatro modelos de despliegue, y las cinco características imprescindibles tal como lo define el NIST, obtenemos un modelo tridimensional del mismo, tal como se muestra en la figura: